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Las iniciales de la tierra
Carlos Pérez Cifredo se enfrenta al cuentametuvida que le exige la asamblea de trabajadores antes de decidir si será o no elegido “trabajador ejemplar del año”. Su memoria se remonta a los solitarios juegos de una infancia en la que los héroes del cómic eran sus compañeros de aventuras, el miedo acechaba en las oscuras ceremonias del bembé y los fantasmas del viejo Chava y el Abuelo vigilaban bondadosamente en cada árbol y cada ráfaga de viento. Y a partir de aquí los recuerdos le arrastran en un exhaustivo viaje sin retorno: la torpe y hosca adolescencia, la guerra familiar, la Revolución, la íntima batalla entre la tradición y la amistad, la Zafra de los Diez Millones, la voluntad y la muerte, la duda y la desesperanza.
Como brochazos
de pintura fresca, las palabras de Jesús
Díaz revelan los contornos de una isla que
es Cuba y, al mismo tiempo, es cualquier isla que
el hombre haya saludado como tierra en el curso
de una historia inmemorial; a través de una
extraordinaria fusión de lenguajes –coloquiales,
musicales, cinematográficos, políticos—surge
un testimonio objetivo que no excluye fugas ni desgarramientos,
y que, a la vez, extravía su protagonismo
en un ambicioso y nítido testimonio literario.
Tomado de la edición Las iniciales de la tierra , 1987, Editorial Alfaguara.
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